Dejar atrás el verano: Saborear lo que queda, prepararse para lo que viene
En nuestras ciudades de montaña de gran altitud, el verano es un relámpago: feroz, hermoso, exigente y breve. Cuando ya nos hemos acostumbrado a su ritmo, los vientos empiezan a cambiar.
Agosto es el último mes de verano y tiene un peso especial. Hay una urgencia tácita en estos días soleados de disfrutar hasta la última gota, de hacer esa última excursión, reunión o día de lago antes de que lleguen las noches más frías. Pero junto con el deseo de saborear, muchos de nosotros también sentimos un dolor silencioso. Una mezcla de agotamiento, transición y reflexión.
Esta es la paradoja de agosto: es pleno y fugaz a la vez. Nos pide que mantengamos la alegría y la tristeza, el movimiento y el descanso, la quietud y la anticipación, todo a la vez.
Liberarse de la culpa del verano
La presión por "aprovechar al máximo" el verano es real. Los padres pueden sentirse culpables por no haber hecho lo suficiente con sus hijos: acampadas perdidas, demasiado tiempo frente a la pantalla, listas de cosas que hacer en verano sin terminar. Los trabajadores del sector servicios a menudo se esfuerzan al máximo para servir a los demás durante la temporada alta, sólo para darse cuenta de que han perdido sus propios momentos de descanso y conexión. Los amantes de las actividades al aire libre se lamentan de los senderos que no recorrieron y de las aventuras que se les escaparon.
Pero he aquí una verdad amable: nunca estuviste destinado a hacerlo todo.
El verano en nuestra comunidad puede ser intenso: emocional, física y logísticamente. Abandona la idea de que la alegría sólo cuenta si es grande, audaz o digna de una foto. Algunos de los momentos más hermosos son silenciosos: una risa compartida en la mesa, los dedos de los pies en un arroyo, un momento inesperado de quietud.
Navegar por la transición: Lo que nos pide esta estación
Cuando empieza a cambiar la estación, muchos de nosotros sentimos que algo se agita bajo la superficie. Una tensión entre aferrarse y dejarse llevar. Esto es lo que podría parecer:
Para los padres:
Te enfrentas al peso emocional de la vuelta al cole: logística, despedidas y un cambio mental del caos veraniego a la rutina académica. Es posible que sienta alivio al volver a la estructura, pero también pena por la temporada pasada y culpabilidad por lo que quedó "sin hacer".
Ofrécete la misma compasión que das a tus hijos. Tu amor y tu presencia son suficientes. Tus esfuerzos se ven. Y no pasa nada si la transición es complicada: esto también forma parte del viaje.
Para los trabajadores del sector servicios:
Acabas de cargar sobre tus espaldas con toda una comunidad y sus visitantes. El verano es una estación de mucho riesgo y estrés para nuestra mano de obra local. Es un orgullo presentarse, pero también un agotamiento. Muchos de ustedes intentan recuperar el aliento mientras se preguntan qué les espera ahora que las multitudes empiezan a disminuir.
Tu esfuerzo importaba. Tu trabajo ha creado recuerdos para los demás. Ahora es el momento de recordarte a ti mismo: descansa, reconecta y vuelve a centrarte.
Para entusiastas de las actividades al aire libre:
Puede que hayas superado tus objetivos de verano, o puede que la vida se haya interpuesto en tu camino. Una lesión, el agotamiento o simplemente la falta de tiempo pueden haberle dejado con la sensación de haberse perdido algo. Ese dolor es válido. Pero recuerda que las montañas no se van a ir a ninguna parte, ni tampoco tu valía.
La plenitud no sólo viene de la altura. La naturaleza seguirá estando aquí para ti este otoño, con colores y formas diferentes, y quizá con un significado más profundo.
Apoyarse en el cambio estacional
Al igual que nos preparamos para el invierno con capas y provisiones, también podemos prepararnos mental y emocionalmente para el cambio interno que supone el final del verano. He aquí algunas formas de apoyar tu salud mental en esta transición:
Reconoce lo que sientes.
Los cambios, incluso los estacionales, pueden provocar emociones complicadas. Alivio, ansiedad, pena, anticipación. Permítete sentirlo todo sin juzgarlo.
Cree un espacio para reflexionar.
¿Qué te ha enseñado el verano? ¿Qué quieres llevar adelante? ¿Qué estás dispuesto a dejar ir? Escribir un diario, hablar con un amigo o simplemente pasear por la naturaleza puede ayudarte a procesarlo.
Apóyese en nuevas rutinas.
En lugar de lamentarnos por lo que se acaba, demos la bienvenida a lo que empieza. Tardes más frescas, noches más tempranas, rituales otoñales, un ritmo más lento. Encuentra pequeñas cosas que te hagan ilusión.
Conectar con los demás.
El aislamiento puede aumentar con el cambio de estación. Mantente conectado con tu gente, tus pasiones y tu comunidad. Building Hope siempre está aquí para apoyarte, ya sea a través de la conexión entre iguales, el asesoramiento o simples recordatorios de que no estás solo.
Reflexión final
"Saborea la estación en la que estás; nunca volverá a ser igual".
Agosto nos pide que vivamos en el entretiempo: todavía es verano, todavía no es otoño. Permítete disfrutar de la dulzura de estos largos días. Descansa cuando lo necesites. Juega cuando puedas. Y a medida que cambien las estaciones, confía en que encontrarás nuevos ritmos, nuevas alegrías y nuevas formas de llevar tu luz hacia adelante. Es una oportunidad para estar presentes en lo que queda y empezar a prepararnos -mental, emocional y espiritualmente- para lo que viene.
Así que, toma esos últimos remos en el lago. Di que sí a la barbacoa en el jardín. Observa cómo se alarga la puesta de sol. Y cuando la luz cambie y cambien las rutinas, debes saber esto: puedes avanzar despacio, llorar el verano y abrazar el otoño a tu propio ritmo.
Estamos aquí para acompañarte durante el verano, el otoño y todas las estaciones venideras.
Encuentre ayuda llamando al 970.453.6271 o en buildinghopesummit.org.
Acompáñenos en la segunda edición anual Caminar con esperanza al comenzar la temporada de otoño.
Artículo de Nadia Borovich, Coordinadora de Bienestar Comunitario de Building Hope Summit County. Si tienes una historia que compartir, ponte en contacto con ella en nadia@buildinghopesummit.org.



